Recientemente, aprovechamos para salir a explorar un nuevo enclave, conocido a través de unos amigos. Se trata de una enorme propiedad, dividida podríamos decir, en dos sectores; uno, el que sería una casa cumpliendo las funciones de vivienda principal de una sola planta, y otro, situado a cierta distancia de la casa, en la que hay una construcción de tipo más industrial. Comenzamos explorando la casa, y al entrar, descubrimos restos de comida reciente y algunos colchones en el suelo, que parecen indicarnos que alguien puede vivir aquí, o al menos, ser frecuentado con eventualidad. Recorriendo la casa, encontramos un gran salón con sus sofás, sillones, y una enorme mesa, en la que con toda probabilidad, los antiguos dueños de este inmueble, disfrutaban de suculentas cenas en familia al calor de la chimenea. Incluso, quedan objetos que los dueños, dejaron ahí a merced del tiempo y el olvido, como esta antigua televisión - radio , que permanece atemporalmente ...