A finales del siglo XIX, el profesor Jules Michelet escribió el libro " Historia del satanismo y la brujería ". Según se cuenta en éste, fué el terror al clero y su poderosa influencia, lo que propició que muchas mujeres, creyeran que efectivamente, estaban poseídas por el demonio. Y, en términos generales, asumían su devoción por Satanás con mucha tranquilidad. No menos decisiva fué la envidia entre el populacho; si una mujer era hermosa, bruja segura. Si era rica, bruja. Si encontraba un buen marido, bruja. Brujas por desdenes, por amores, por riquezas o miserias. Las brujas inundaron Europa y fueron condenadas sin remedio. La simple declaración o acusación, servía para que cientos de mujeres, fueran condenadas a la hoguera. Por citar un dato, en sólo tres meses, se quemaron en Ginebra a quinientas jóvenes acusadas de brujería. Jules Michelet. En el siglo XVII, los vascos, eran gentes que veneraban el mar más que a la tierra. Se lanzaban en sus barcos a la ca...