Un espectacular recinto abandonado, se alza en la periferia granadina, como un gigante dormido que que se sustenta observando la vida urbana, mientras se deteriora cada día un poco más. Aunque a día de hoy, totalmente saqueado y vandalizado, sus muros son testigos de una larga y truculenta historia, que le ha hecho ganarse el respeto y la fama entre los investigadores de lo desconocido. El edificio, ha cumplido varias funciones, entre ellas, instituto y seminario. El terreno donde se encuentra este enclave, perteneció a la Orden de los Padres Dominicos. Dicho terreno, fué escogido por la Orden para construir un convento - hospicio de formación para los frailes estudiantes de los Dominicos en la provincia Bética, la última restaurada después de la desamortización de Mendizábal. Coincidiendo esta construcción con el estallido de la Guerra Civil, y durante ella, mueren un gran número de sus frailes. Décadas después del final del conflicto, deciden construir un edificio ...